El Backstage del Éxito

El Backstage del Éxito

Hoy leí a una ilustradora hablar de salud mental y de cómo tenía ataques de pánico que había sabido aprender a manejar. Unas semanas atrás leí a una diseñadora de indumentaria contar sobre experiencias que la llevaron a estar depresiva y cómo todo su contenido en instagram solo era el resultado de “los días buenos” y no de un estado normal de perfección. El hecho de que los artistas y figuras públicas hayan comenzado a hablar de estos temas es de suma importancia, ya que los separa de esa idea supérflua y perfecta de las redes sociales, pero esto me hizo llevar a pensar en otra idea supérflua que nos pega de cerca a todos les creativxs. Las cuentas de artistas que solo tienen trabajos perfectos y cerrados.

Estoy segura de que todes vimos alguna ilustración, diseño, muestra o hasta work-in-progress(WIP) de algún artista / diseñador / artesane que nos hizo sentir que nos faltaba muchísimo talento, que nunca íbamos a poder llegar a hacer algo así de bueno o que simplemente seríamos malxs en eso.

Como una persona extremadamente manual y que le gusta experimentar distintas actividades, mi explore en Instagram es mi puerta a todos esos seres que están creando allí afuera, y para que entiendan a que me refiero, hasta el día de hoy probé y consumo contenido de: cerámica, carpintería, serigrafía, modelado 3D, acuarelas, gouache, jabones, velas, macramé, telar, xilografía, costura, modelado en papel, origami, ilustración por supuesto, diseño de comics y personajes, porcelana fría y probablemente alguna otra cosa que a este momento no recuerdo. Para mi abrir instagram es una forma de inspirarme constantemente. Ya he hablado al respecto de seguir cuentas que generen emociones positivas, y para mi es una buen corte y un momento de brainstorming. Pero muchas veces también me pregunto si alguna vez llegaré a tener una cuenta así de buena e inspiradora. Si habrá alguien que también pueda usar mi contenido como motor.

Es muy frustrante como creativa querer hacer todo y no poder, simplemente hay miles de técnicas ahí afuera que en una vida es imposible dominar a la perfección. Y detrás de cada cuenta de cada ilustrador o ceramista simplemente hay horas y horas de trabajo arduo, de aprendizaje y compromiso con la tarea. No estoy hablando ni por asomo de una meritocracia encubierta sino que es real que si todos los días torneas al menos una pieza de cerámica, al cabo de un mes, la pieza nro 30 va a ser muchísimo mejor que la nro 1, y esto es porque hay un proceso de relación con el material, con la técnica, y de aprendizaje propio, de auto-descubrimiento.

Que el mundo virtual se haya acostumbrado a mostrar solo el lado bueno de las cosas, no debería frenarnos jamas, y como artista  me parece sumamente importante compartir que por cada pieza terminada hay otras 20 que nunca vieron la luz. Por cada paleta de colores perfectamente balanceada hay 50 combinaciones similares que no llegaron al final. Por cada contenido que se muestra un día, hay semanas de frustraciones y de bloqueos mentales que nos dieron miedo e inseguridades. Y muchas veces el contenido que se escribe o se crea, fue editado por días o meses e inclusive gestado como idea por años hasta su maduración y realización.

Si hay algo que nos invitan a incluír y recordar en la facultad es el proceso, muchas veces las notas mismas de los trabajos valen por el proceso que hayamos llevado o mantenido en el tiempo de producción dado, y hasta ese momento nos hacen recordar que es especial el camino recorrido. Pero por alguna razón en esa brecha entre aprendíz y profesional dejamos de compartir nuestros procesos, pasamos a ser portfolios y cuentas de trabajos perfectamente editados y cerrados. No por nada considero que muchas de las cuentas creativas con mejor feedback de sus seguidores son aquellas que muestran los timelapses, el cómo de una idea o un boceto se llega algo completo; pero aún así la mayoría de éstos ya vienen editados o con bocetos ya cerrados.

Por esto creo que es importante resaltar dos cosas: primero que no importa que tan simple sea el resultado, que tan “yo también podría hacer eso” se vea, que tan rápido pueda creerse que sale, ninguna creación es posible sin horas de trabajo, búsqueda y aprendizaje; y por otro lado, ningún proceso por más largo, desprolijo o confuso que sea nos va a desmerecer como artistas, no somos menos por tener trabajos a terminar, o borroneados, o proyectos que no salieron, son todos parte de nuestra esencia creativa, y muchas veces la razón de que otras cosas si salgan.

Por eso, si sos creative, te invito a compartir un poco más de este backstage del éxito, de las cosas que no fueron y de las que salieron mal, de los intentos repetidos, y aquellos que fueron y ni nosotros quisimos. Compartir experiencias, blanqueos mentales, y la forma de salir de ellos, qué es lo que te ayuda a combatir los miedos y muchas veces el impostor syndrome, porque estas experiencias las tenemos todos y la mayoría de ellas las vivimos a diario. No hay artista perfecto ni cuenta creativa impoluta, sino seriamos todos inteligencias artificiales.

Si estás empezando y sentís que todavía no estás ahí, si cada vez que vez un post pensás yo quisiera ser esa persona, quisiera que me salga tan fácil, quisiera que lo que hago se vea tan bien.

Seguí, y no pares. Inspirate y date tiempo que tus creaciones solas te van a encontrar.

No Comments

Post A Comment